Mí abuela criaba trece hijos en el medio del campo haciendo malabarismos con la poca comida que tenía. En la economía familiar las gallinas y los chivos eran fundamentales. De ahí provenían los huevos, proteínas, leche, etc. En el campo los perros son una herramienta fundamental también, exceden la condición de mascotas que adquieren en la ciudad. Ayudan a cuidar las majadas, vigilan la casa y acompañan a cazar a los hombres. Pero cuando un perro irrumpe en un gallinero o en el corral y mata un chivo o una gallina ingresa en un camino sin retorno porque ya probó la carne de esos animales mansos y va a repetir el ataque una y otra vez. Y eso es algo que una persona que vive en el campo y depende de los animales para sobrevivir no puede permitir. Entonces el perro dañino se va, de una forma u otra. La parábola está a cargo del lector.
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